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Volviendo a lo Básico

  • Foto del escritor: Gabriel Miyar
    Gabriel Miyar
  • 28 nov 2025
  • 2 Min. de lectura

—“Pero Jesús los llamó y dijo: “Ustedes saben que los gobernantes de este mundo tratan a su pueblo con prepotencia… Pero entre ustedes será diferente. El que quiera ser líder entre ustedes deberá ser sirviente, y el que quiera ser el primero entre ustedes deberá convertirse en esclavo.” (Mateo 20:25-27, NTV)


Volviendo brevemente al principio de la serie, al basarnos en Mateo 20:25-27, el rasgo de carácter más importante en un líder cristiano es la humildad expresada en forma de servicio.


Según Jesús, el liderazgo no se basa en autoridad, control, prestigio o poder, sino en ponerse debajo, no encima. Por eso, el rasgo esencial es: Humildad servicial. Que es la disposición interna llevada a la práctica de:


• Poner las necesidades de los demás por encima de las propias.

• Usar la autoridad para levantar, no para dominar.

• Renunciar al derecho al prestigio.

• Servir incluso cuando nadie lo ve o lo reconoce.


La humildad servicial es el carácter del mismo Cristo: “Pues ni aun el Hijo del Hombre vino para que le sirvan, sino para servir a otros y para dar su vida en rescate por muchos.” (Mateo 20:28). Además, evita la corrupción del poder dentro de la iglesia y produce seguridad espiritual en los seguidores. Y, finalmente, abre espacio para todos los otros frutos del Espíritu: Amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fidelidad, mansedumbre y dominio propio. Todos estos crecen en el terreno de la humildad servicial.


El liderazgo cristiano auténtico no se mide por cuántos te siguen, sino por cuántos son amados, edificados y servidos a través de tu vida. Un lider diferente sirve antes de dirigir: No pide a la iglesia lo que ella misma no está dispuesta a hacer. El llega temprano, prepara el lugar, ayuda a cargar, mover sillas y limpiar si hace falta. Ella hace visitas sin esperar reconocimiento. El modela lo que predica en humildad, perdón, generosidad y paciencia.


Evita presionar, manipular o intimidar emocionalmente a la iglesia; escucha antes de decidir. Toma decisiones transparentes y en equipo (con ancianos, diáconos o líderes maduros).


Prioriza a las personas por encima de los programas. El liderazgo secular mide resultados; el liderazgo cristiano, el cuidado. Cancela o adapta actividades si la salud espiritual de las personas lo requiere. Evita llenar el calendario de la iglesia con eventos que desgastan pero no edifican. Pone atención a quienes están heridos, aislados o luchando en silencio. (¡Ouch!).


Vive la integridad en lo oculto (no hay servicio genuino si la vida privada contradice la pública). Mantiene pureza en el manejo de finanzas, tecnología, relaciones y palabras. Es el mismo, o la misma, en casa que en el púlpito. Practica las disciplinas espirituales sin depender del aplauso.


«Señor, la vara de liderazgo cristiano está bastante alta, afortunadamente no tenemos que depender únicamente de nuestras fuerzas, por lo que pedimos la ayuda de tu Espíritu Santo y la perseverancia para continuar creciendo. En el nombre de Cristo, amén.»

 
 
 

2 comentarios


Lidia Preciado Mendoza
Lidia Preciado Mendoza
28 nov 2025

gran enseñanza que me remonta a mas de 38 años. Dios no cambia.

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Alex Sandoval
Alex Sandoval
28 nov 2025

Amén!

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