Siervos Inútiles
- Gabriel Miyar

- 17 dic 2025
- 2 Min. de lectura
»Cuando un sirviente vuelve de arar o de cuidar las ovejas, ¿acaso su patrón le dice: “Ven y come conmigo”? 8 No, le dirá: “Prepara mi comida, ponte el delantal y sírveme mientras como. Luego puedes comer tú”. 9 ¿Y le agradece el amo al sirviente por hacer lo que se le dijo que hiciera? Por supuesto que no. 10 De la misma manera, cuando ustedes me obedecen, deben decir: “Somos siervos indignos que simplemente cumplimos con nuestro deber”. Lucas 10:7-10 (NTV).
Para sacarle todo el jugo a esta enseñanza de Jesús, me veo obligado a importar un pasaje de otro evangelio (pero te animo a que en tu lectura te quedes en Lucas y leas el capítulo 17 correspondiente).
En Marcos 6:6, Jesús manda a sus discípulos de misión (como vimos en Lucas 10) y ¡estuvo increible! Pero, muy pesado. Y es que simultáneamente, sucede la muerte de Juan el Bautista, que debió haber provocado gran dolor en los discípulos—algunos de ellos eran ex-discípulos de Juan. Entonces, los discípulos regresan de la misión felices, pero exhaustos, por lo que Jesús les propone irse de vacaciones (Mr. 6:31).
Pero, llegando al “resort” les cae una multitud de 5 mil familias y Jesús les dice: ‘Sorry, sé que están agotados, pero tenemos que trabajar, la gente tiene necesidad.”
Entonces, lo escuchan hablar por horas (ya sabes, un largo servicio con una predica que dura todo el día). Finalmente, los discípulos se animan a interrumpir y decirle a Jesús, que “no tiene pa’ cuando,” que ya es tarde, que los mande a casa (Mr. 6:35) y en lugar de hacer eso, ¡Jesús les dice que les den de comer! Los pone a servir a las 5 mil familias y cuando piensan que ya no aguantan los pies y que ya no pueden más, les dice que recojan. ¡Y se supone que iban de vacaciones!
Luego los manda de regreso a casa (Mr. 6:45). Y ahí están los discípulos “en serios problemas, pues remaban con mucha fuerza [estaban muy desgastados] al luchar contra el viento y las olas. A eso de las tres de la madrugada [¡que día tan largo!] Jesús se acerca a ellos caminando sobre el agua. “Su intención era pasarlos de largo,” (Mr. 6:48), pero ellos lo avistan y comienzan a gritar aterrados, así que Jesús se detiene a tranquilizarlos.
Ahora sí, vuelve a leer el pasaje del encabezado (Lucas 17:7-10). Lo que vimos te ayudará a entender la filosofía laboral de Jesús, no todos los días, pero sí cuando la necesidad lo amerita.
Termina, por favor, de leer todo Lucas 17. ¡Que tengas un excelente día!

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