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¿Qué Importancia Tiene un Nombre?

  • Foto del escritor: Gabriel Miyar
    Gabriel Miyar
  • 13 abr
  • 2 Min. de lectura

Romeo y Julieta, Acto II, escena 2


Dad al Señor la gloria debida a su nombre; adorad al Señor en la hermosura de la santidad. Salmo 29:2 (RV’60).


En la versión de la Biblia The Message, que ya se tradujo al español y se llama El Mensaje, en el Padrenuestro, cuando Cristo dice “santificado, sea tu nombre,” una frase que no es tan fácil de comprender para nosotros en esta época, El Mensaje dice: “Revela Quién eres.” Me encanta esta traducción, porque realmente pone en términos modernos lo que es esa frase quería decir en la antigüedad, que no es lo mismo que el mandamiento, “no tomarás el nombre de Dios en vano”. Revela quién eres. Los nombres de Dios revelan Quien es él.


Bueno, el nombre original, digamos, el nombre de pila de Dios, que le reveló a Moisés, Jehová o Yaveh, no nos revela mucho: “Yo soy el que soy.” Pero, aunque no nos revela mucho, es fascinante porque comunica el hecho de que Dios realmente es indescriptible y su nombre lo hace único y singular, no cabe en la galería de los demás dioses, que todos ellos tienen nombres limitados y locales.


Los judíos, desde hace muchos siglos, en su celo religioso, llevaron el mandamiento de no tomarás el nombre de Dios en vano al extremo, pensando “mejor ni lo pronunciamos, no vaya a ser que nadvertidamente lo tomemos en vano.” Lo cual no capta el sentido del mandamiento. La idea del mandamiento era él no menospreciar a Dios en ninguna situación al pensar: “Dios piensa esto, pero no importa.” Era una actitud, no un resbalón al hablar. Ellos sustituyen el Nombre de Dios por Adonai (Señor) o ha Shem (El Nombre). Por esta razón, ya no sabemos exactamente cómo se pronunciaba, si Jehová o Yaveh, o alguna otra variante. Lástima.


Pero, sus otros nombres, que son más bien apellidos, revelan muy clarmente su naturaleza y carácter y, sobre todo, su disposición hacia nosotros. Jehová o Yaveh Nissi (Exo. 17:15), por ejemplo, significa el Señor es nuestro estandarte de batalla, implica: “El Señor es a Quien seguimos, a Quien pertenecemos y él nos da la victoria.” Jehová Mekkadesh (Exo. 31:13), Jehová Santifica: “Dios nos aparta y transforma.” Y así y así. En esta serie, las predicaciones dominicales abarcarán tres o cuatro nombres, pero en las reflexiones incluiremos otros nombres de Dios, para que estén atentos.


Señor, tú nos enseñaste a orar que revelaras Quién eres. Una forma de hacerlo es a través de tus nombres. Danos diligencia para aplicarnos a la comprensión de lo que esto nos revela acerca de ti y de lo que estás dispuesto a hacer por nosotros. Pon en nosotros un corazón inquisitivo y, sobretodo, lleno de fe en lo que vamos a aprender, para tu gloria y para nuestro bienestar, amén.

 
 
 

1 comentario


Gabriela Solis Mendoza
Gabriela Solis Mendoza
13 abr

Necesito saber que dice: Romeo y Julieta, Acto II, escena 2 🫣

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