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Pienso, Por Tanto Existo

  • Foto del escritor: Daniela Orozco
    Daniela Orozco
  • 9 jun
  • 2 min de lectura

Y ahora, amados hermanos, una cosa más para terminar. Concéntrense en todo lo que es verdadero, todo lo honorable, todo lo justo, todo lo puro, todo lo bello y todo lo admirable. Piensen en cosas excelentes y dignas de alabanza. Filipenses 4:8


Sobre todas las cosas cuida tu corazón, porque este determina el rumbo de tu vida. Proverbios 4:23


El domingo en la predicación mencioné que nuestros pensamientos son uno de los lugares más comunes en donde somos atacados por el enemigo. Por eso la Biblia nos enseña a poner atención y ser diligentes en cómo pensamos.


En este pasaje de Proverbios, el corazón no se refiere al órgano que bombea la sangre en nuestro cuerpo, sino que se refiere a ese lugar donde está nuestra voluntad, nuestra capacidad de tomar decisiones. De esta manera, podríamos interpretar el pasaje diciendo que debemos cuidar nuestra mente porque nuestra vida es determinada por nuestros pensamientos.


Esto es muy cierto. Nuestros comportamientos inician como pensamientos. Toda nuestra vida está determinada por nuestra manera de pensar. No se trata de buscar la magia del pensamiento positivo ni nada metafísico, sino de entender la manera en que fuimos diseñados por Dios. Para nada creo que, si tienes un pensamiento negativo, entonces atraes la escasez ni mucho menos.


Se trata de que tu manera de pensar determina cómo te comportas. Por ejemplo, si tu de verdad crees que Dios es la fuente de tu provisión, entonces es más probable que puedas ser generoso. Por el contrario, si tú crees que tu estabilidad económica depende de tu mero esfuerzo y que debes hacer todo lo posible por acumular para que no te vaya a faltar algo, entonces muy probablemente tengas dificultades en compartir con otros, especialmente si crees que no se esfuerzan tanto como tú.


Por eso, la Biblia nos da un filtro para detectar si nuestros pensamientos son adecuados o no. Este filtro nos puede ayudar para discernir si estamos siendo atacados por el enemigo en nuestra mente o si ya dejamos que una de sus mentiras se vuelva parte de lo que pensamos.


¿Lo que piensas recurrentemente es verdadero, honorable, justo, puro, bello, admirable, excelente y digno de alabanza? Si no, entonces busca someter tus pensamientos la verdad de Cristo.


Señor, ayúdanos a identificar los pensamientos que no vienen de Ti y a alinear nuestra mente con tu verdad. Amén.

 
 
 

1 comentario


Alex Sandoval
Alex Sandoval
09 jun

Amén!

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