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  • Foto del escritorGabriel Miyar

Pasaporte

Entonces el comandante se acercó a Pablo y le preguntó: —Dime, ¿eres ciudadano romano? —Sí, por supuesto que lo soy—respondió Pablo. Hechos 27:22


Mañana empieza nuestra conferencia IPV. Estamos muy emocionados esperando esta reunión de la familia Palabra de Vida. Y además, nos van a acompañar amigos de otras iglesias de la ciudad. ¡Que bendición!


Lo que más me emociona es qué siento muy fuerte las promesas de puertas abiertas para la familia IPV y para otras iglesias receptivas al mensaje de Dios, cómo aquellas iglesias en Apocalipsis capítulos 2 y 3 que eran receptivas al mensaje de Dios.


En la escena internacional, tener un pasaporte (a veces se requiere una visa adicional al pasaporte) significa contar con puertas abiertas para entrar a un país. Por este medio puedes visitar dicho país por un periodo de tiempo que, en algunos casos, se establece al solicitar el ingreso. Normalmente es un tiempo breve. Si quieres residir allí más tiempo necesitas algún tipo de permiso extra, una visa de estudiante o una visa de trabajo, por ejemplo. Cuando cuentas con alguna de estos permisos se te abren todavía más puertas que las que pudieras tener como turista o asistente a una conferencia o a una brigada.


Yo estoy actualmente tramitando mi ciudadanía española. Mi abuelo era asturiano y por la ley de memoria democrática puedo solicitar mi ciudadanía, con los beneficios que esto implica, incluyendo beneficios en el ámbito de la salud. Antes de 1985 no podías hacer esto sin renunciar a tu ciudadanía mexicana. Entonces, me alegro de que esta ley mexicana haya cambiado pues jamás hubiera renunciado a mi ciudadanía. Pero, tener ambas, ¡que bendición!


Sabes, en la promesa que Dios nos está haciendo, y sobre la cual estaremos hablando este fin de semana, pueden haber diferentes clases de puertas abiertas. Algunas pudieran ser temporales y gracias a Dios por ello. ¿Quién no se beneficiaría de poder pasar un tiempo de visita en una bella nación o de poder trabajar un tiempo en una nación afluente y reunior un capital? Algunas de las puertas abiertas que se nos presentarán en este tiempo pudieran ser de este tipo, temporales, para capitalizarnos de alguna forma, ya sea material o espiritual. Pero las puertas más trascendentales serán aquellas que nos permitan el acceso a una bendición, material o espiritual, permanente.


«Señor, esta es mi oración y lo único que sé es que me estás diciendo: “ciertamente te bendeciré.” Y yo sólo quiero perseverar en ponerte a ti, Dios, como el centro de mi vida y ofrecerte lo primero y lo mejor de mi tiempo y mis recursos de todo tipo. Estoy dispuesto a que remodeles mi vida a tu antojo y voluntad. Y sé que no tendré suficiente espacio para recibir toda la bendición que Tú, Señor, derramarás sobre mi vida. Amén»


186 visualizaciones3 comentarios

3 Comments


Nangy Rodriguez
Nangy Rodriguez
Feb 05

Amén 🙏🏻

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Ana Luisa Galindo
Ana Luisa Galindo
Feb 01

Gracias querido Pastor por abrirme las puertas de IPV, aunque siga yendo a FDV. En ambas me siento en casa y Dios me ha bendecido enormemente con estas dos amadas familias. Bendiciones a toooodos.

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Cesar Moreno Abascal
Cesar Moreno Abascal
Feb 01

Señor, así como tú nos habres las puertas para tener una vida de plenitud, también te pido que habrás las puertas de mi corazón para poder recibirte, siempre y en cada momento que tú lo requieras, al igual que yo tenga las puertas abiertas de mi espíritu para poder escuchar tus llamados y consejos que me das, en el nombre precioso de Cristo Jesús, amén, amén amén

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