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Nombre Ligado a Nuestra Necesidad

  • Foto del escritor: Daniela Orozco
    Daniela Orozco
  • 4 may
  • 2 Min. de lectura

Pero Moisés insistió:

—Supongamos que me presento ante los israelitas y les digo: “El Dios de sus antepasados me ha enviado a ustedes”. Si me preguntan: “¿Y cómo se llama?”. ¿Qué les respondo?

14 —Yo soy el que soy —respondió Dios a Moisés—. Y esto es lo que tienes que decirles a los israelitas: “Yo soy me ha enviado a ustedes”.

Éxodo 3:13-14


Esta es la historia de la zarza ardiente, cuando Dios se le apareció a Moisés y lo envió al liberar al pueblo hebreo de la esclavitud de Egipto y cuando Dios le reveló su nombre “Yavéh”.


Hay muchas cosas que podemos decir acerca de este nombre de Dios, pues implica la idea de que Dios existe por sí mismo, que es eterno, que es inmutable y todopoderoso. Pero hoy me quiero enfocar en el motivo de la revelación, pues es esencial darnos cuenta de que Dios no aparece simplemente un día arbitrario y dice Su nombre, sino que la revelación está ligada a la necesidad del pueblo.


En este caso, Dios se le apareció a Moisés porque escuchó el clamor de Su pueblo que estaba sufriendo bajo el reinado de un faraón injusto. Entonces Él decidió intervenir y recatarlos. Esto es muy importante porque nos revela que Dios se conmueve con el clamor de los necesitados y maltratados y no se queda distante esperando que alguien haga algo, sino que Él mismo se pone en acción para rescatar a los afligidos.


Además, esta historia también nos muestra el verdadero poder de la oración. Cuando nosotros clamamos a Dios, Él nos escucha y actúa. Por supuesto, esto no quiere decir que nosotros podemos manipular a Dios para salirnos con la nuestra en cualquier situación. Lo que esto significa es que Dios de verdad nos escucha y está dispuesto a intervenir en favor de Sus hijos. Por lo tanto, la oración es nuestro privilegio y nuestro deber.


Oramos porque Dios nos escucha y porque al orar pueden pasar cosas que no pasarían si no oráramos. Oramos porque al hacerlo nos ponemos en la posición correcta para conocer a Dios y ver Su poder en nuestras vidas. Oramos porque entendemos que toda nuestra confianza y esperanza están en el Dios que nos ama, escucha y responde.


Señor, ayúdanos a conocerte cada vez mejor, ayúdanos a orar con diligencia y a tener revelación de Ti. Amén.

 
 
 

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