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No es una Fórmula Mágica

  • Foto del escritor: Daniela Orozco
    Daniela Orozco
  • 23 abr
  • 2 min de lectura

»Por la fe en el nombre de Jesús, este hombre fue sanado, y ustedes saben que él antes era un lisiado. La fe en el nombre de Jesús lo ha sanado delante de sus propios ojos. Hechos 3:16 NTV


Los discípulos vieron a Jesús hacer muchas otras señales milagrosas además de las registradas en este libro. 31 Pero estas se escribieron para que ustedes continúen creyendo que Jesús es el Mesías, el Hijo de Dios, y para que, al creer en él, tengan vida por el poder de su nombre. Juan 20:30-31 NTV


Como hemos visto en estos días, el nombre de Jesús es poderoso. En el libro de los Hechos podemos ver muchos ejemplos de milagros impresionantes que los discípulos hicieron en el nombre de Jesús, como el de este hombre lisiado que fue sanado.


Sin embargo, es importante señalar que no es una especie de conjuro. No se trata de que el nombre de Jesús es “mágico” y puedo pedir lo que se me antoje y lo voy a recibir si agrego “en el nombre de Jesús” al final de mi oración. Nunca se ha tratado de algo que podemos manipular o usar a nuestro antojo.


De hecho, lo que dicen estos pasajes es que se trata de fe. La idea es que nosotros tengamos fe en Jesús y en Su obra redentora. Si nosotros de verdad creemos que Jesús es Dios, entonces sabemos que el poder de Su nombre no nos pertenece y que no es posible manipularlo. Más bien, sabemos que somos nosotros los que nos rendimos y nos ponemos a Su disposición, pues sabemos que Su voluntad siempre es mejor.


Creo que, al entender esto, podemos ser más valientes y atrevernos a pedir más cosas en el nombre de Jesús. No cosas caprichosas, sino cosas que se alinean a Su voluntad, pues podemos tener la certeza de que todo obedece la voluntad de Dios. Por eso los discípulos podían pedir con determinación la sanidad de un hombre lisiado, pues sabían que la voluntad de Dios es restaurar todo. Creo que es tiempo de que nosotros nos atrevamos a buscar la voluntad de Dios para nuestras vidas y para las personas a nuestro alrededor y pidamos por ella en el nombre de Jesús.


Señor, ayúdanos a comprender el poder inmenso que hay en Tu nombre y ayúdanos a ser valientes y atrevernos a pedir más cosas conforme a Tu voluntad. Amén.

 
 
 

1 comentario


Alex Sandoval
Alex Sandoval
23 abr

Qué hermoso, Amén!

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