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No Cortes a tus Amigos

  • Foto del escritor: Gabriel Miyar
    Gabriel Miyar
  • 20 jul
  • 2 min de lectura

Ustedes ahora son mis amigos, porque les he contado todo lo que el Padre me dijo. Juan 15:15b


Ayer comenzamos una nueva serie que se llama “Amistades Profundas [y Duraderas]. La serie durará tres semanas y en este corto tiempo esperamos convencerte de la importancia de la amistad. Tal vez tú pienses, “¿por qué van a hablar de la amistad, qué no se trata de hablar de temas que nos ayuden a crecer espiritualmente?” Pues, precisamente por eso quiero convencerte de que la amistad es tan importante que puede ser uno de los factores principales en tu crecimiento espiritual.


Cómo decía yo ayer en la predicación, mi amigo Donnie Griggs dice que la amistad es literalmente “un medio de gracia.” Los medios de gracia son esas prácticas espirituales fundamentales para la vida cristiana, hablo de la oración, la lectura de la Biblia, la meditación, el ayuno, etc. Es decir, la amistad es tan importante para nuestro crecimiento espiritual como esas otras prácticas cuya importancia nadie discutimos.


Algunas de las razones por las que decimos que la amistad es tan importante, son las siguientes:


1. Porque nadie fue diseñado para caminar solo. Desde el principio, Dios declaró que “no es bueno que el hombre esté solo”. Este principio no solo se aplica al matrimonio, sino también a la necesidad de una comunidad de hombres y mujeres que compartan la vida.


2. Porque los amigos nos protegen del autoengaño. Una persona aislado fácilmente justifica sus malas decisiones. Los amigos verdaderos hacen preguntas difíciles, confrontan con amor y ayudan a mantener el rumbo cuando uno comienza a desviarse.


3. Porque la amistad forma el carácter. Basándonos en Proverbios 27:17 (“Hierro con hierro se afila”), Dios usa las relaciones cercanas para moldear nuestro carácter. La fricción saludable produce madurez.


4. Porque todos necesitamos cargar y ser cargados. Hay temporadas en las que uno necesita recibir ánimo y otras en las que debe sostener a otros. La amistad cristiana funciona en ambas direcciones.


5. Porque la misión se vive mejor en equipo. Las personas maduras no solo buscan su crecimiento personal; también ayudan a otros a crecer. La amistad se convierte en un espacio de discipulado mutuo.


6. Porque la vulnerabilidad rompe el aislamiento. Muchos escondemos nuestras luchas por miedo a parecer débiles o “losers.” Sin embargo, el crecimiento comienza cuando existe un grupo de amigos con quienes se puede hablar con honestidad acerca del pecado, las dudas, el matrimonio, los hijos y el ministerio.


El tema de ayer fue un llamado a no deshacernos tan fácilmente de nuestras amistades. Estoy convencido de que es necesario rescatar algunas de nuestras amistades que están en peligro de terminar, y también de que debemos abrirnos a nuevas amistades. No es fácil, pero con el favor de Dios, en estas tres semanas hablaremos de cómo hacer amigos, como mantenerlos y como crecer espiritualmente gracias a nuestra relación con ellos.


Señor, abre nuestros corazones, a lo importante que es para ti, y para nosotros, que tengamos amistades en Cristo, profundas y duraderas. Amén.

 
 
 

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