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La Más Grande dadora

  • Foto del escritor: Daniela Orozco
    Daniela Orozco
  • 21 dic 2025
  • 2 Min. de lectura

Mientras Jesús estaba en el templo, observó a los ricos que depositaban sus ofrendas en la caja de las ofrendas. 2 Luego pasó una viuda pobre y echó dos monedas pequeñas.

3 «Les digo la verdad —dijo Jesús—, esta viuda pobre ha dado más que todos los demás. Lucas 21:1-3 (NTV).


Es impresionante darnos cuenta de que el dinero tiene la capacidad de competir en nuestros corazones por el lugar que le corresponde a Dios. Por eso, Jesús nos enseñó varios aspectos importantes acerca de la importancia de no cimentar nuestra confianza en las riquezas de este mundo.


En este pasaje, vemos que Jesús alaba la generosidad de una mujer que dio una cantidad muy pequeña de dinero y que rechaza la aparente generosidad de personas que ofrecen una cantidad mucho mayor de dinero. La clave para entender esto es que Jesús ve el corazón de las personas. La mujer que dio una sola moneda lo hizo confiando en la provisión de Dios y demostró que confiaba en que su seguridad no dependía de la cantidad de dinero que poseía.


En cambio, las personas ricas dieron de lo que les sobraba, de manera que su aportación no demostraba ningún tipo de fe. Al contrario, su ofrenda los hacía sentirse superiores a los demás.


Cada uno de nosotros puede aprender a poner su confianza en Dios y no en las riquezas, reconociendo que Él cuida de nosotros y que el dinero no es eterno.


“Señor, gracias por tu cuidado, ayúdanos a poner toda nuestra confianza en Ti y líbranos de poner el dinero en el lugar que te corresponde a Ti en nuestro corazón”.


Lee Lucas 21

 
 
 

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