Jehová Shalom
- Robbie Rembao
- 27 abr
- 2 min de lectura
En Libro de Jueces 6:24, Gedeón levanta un altar y declara: Jehová Shalom, “el Señor es paz”. Lo sorprendente es el contexto: miedo, opresión, guerra inminente y mucha incertidumbre. Dios se revela como paz, no cuando todo está bien, sino cuando es lo que más necesitaba Gedeón.
Isaías 26:3 lo resume así: “Tú guardarás en perfecta paz a todos los que confían en ti, a todos los que concentran en ti sus pensamientos”.
Esas cosas: confiar en Él y poner nuestros pensamientos en Él creo que son los pasos que más nos pueden llevar a esa perfecta paz, junto con reconocer que hay un impostor que quiere darnos una paz falsa. Aquí vemos esas cosas en más detalle:
1. La paz viene por estar con Él (“Concentran en ti sus pensamientos”)
Antes de la victoria, Gedeón tuvo varios encuentros con Dios. En cada uno, Dios se revela, lo afirma, le habla, confirma Su palabra y lo fortalece. La paz no llegó al final… llegó mientras caminaba con Dios.
Pablo escribió desde la cárcel en los Filipenses 4:6-7 “no se preocupen, oren por todo… y experimentarán la paz de Dios.” Nada tuvo que cambiar a su alrededor para que él viviera en paz.
Muchas veces pensamos que necesitamos cambiar circunstancias para tener paz, pero Jesús dijo en Evangelio de Juan 16:33 que en Él hay paz aun en medio de pruebas.
No son las personas ni los problemas los que nos quitan la paz. Si los culpamos, también les damos el poder de no devolverla. La paz se pierde cuando nos alejamos de Él.
2. La paz viene por obedecerlo (“Confían en ti”)
No puedes vivir fuera de la voluntad de Dios y esperar vivir en paz. Gedeón tuvo que derribar el altar de Baal de su propio padre (Jueces 6:25). Fue incómodo, incluso peligroso, pero necesario.
Isaías 48:18 lo dice claro: si hubieras obedecido, tu paz sería como un río.
Muchos no tienen paz porque saben qué deben hacer… pero no lo hacen. La desobediencia roba el descanso del alma. La paz no viene por hacerlo todo perfecto, sino por estar alineados con Dios.
3. El impostor de la paz: la distracción
Jesús dijo en Evangelio de Juan 14:27 que Su paz no es como la del mundo. Hoy, la distracción es uno de sus mayores sustitutos. Redes, entretenimiento, ruido constante… no solucionan, solo nos enfocan en algo más.
Eso no es paz, es evadir. La paz verdadera no se encuentra escapando, sino permaneciendo en Él.
Si hoy te falta paz, vuelve a lo esencial: estar con Dios y obedecer Su voz.
Porque Jehová Shalom no solo da paz… Él es la paz.

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