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Gorditos en Camastros

  • Foto del escritor: Gabriel Miyar
    Gabriel Miyar
  • 18 feb
  • 2 min de lectura

Tenemos mucho que decir sobre este asunto, pero es difícil explicarlo, porque ustedes son lentos para entender. Hebreos 5:11 (DHH).


La inteligencia artificial es una herramienta sumamente poderosa y como toda herramienta poderosa tiene igualmente poder para usarse para mal. Ya se está usando así, como cuando les hablaba de la plataforma de IA generativa que le permite a una persona subir una fotografía de alguien y desnudarla con exactitud anatómica y que se está usando para chantajear, en el oscuro ámbito del abuso sexual infantil, y las redes criminales ya están utilizando la inteligencia artificial para sus fines malignos, ni modo que no.


Esto a parte de los peligros inherentes a toda herramienta poderosa.


La inteligencia artificial es una herramienta impresionante sin duda. Tienes al alcance de tu mano toda la información que se ha codificado en el mundo, es como tener un súper bibliotecario que puede encontrar cualquier información y traértela en segundos, incluyendo fuentes adicionales de información, la manera de organizarla y la manera de presentarla, esto es totalmente inaudito en la historia de la humanidad. En lo personal, yo la uso mucho para conseguir y organizar información. Lo que antes tenía que leer en tomos y tomos de costosos comentarios bíblicos, ahora lo tengo al alcance de mi mano en segundos. Puedo pedirle que me ayude a organizar cualquier tema y lo hace mejor que yo.


Pero a la vez debo resistir la tentación a que haga todo el trabajo por mí. Éste es uno de los peligros. La inteligencia artificial encaja maravillosamente en mi tendencia pecaminosa a la flojera y la comodidad. La inteligencia artificial, literal, nos puede dejar en la estupidez natural, sin exagerar.


La universalidad de la inteligencia artificial nos tiene que llevar a revisar nuestra ética de trabajo, pues es una enorme tentación a tomar atajos ilícitos. Puede llegar un momento en el que, literal, nos de flojera, pensar y recurramos de inmediato a la inteligencia artificial. Es como los gorditos en la película de Pixar de WALL-E, como ya no hacían nada, los seres humanos en una estación espacial estaban solamente tendidos en camastros “disfrutando la vida.” Como esos gorditos del futuro, nuestras mentes pueden llegar a engordar y pasársela descansando en un camastro intelectual y emocional.


Señor, mantén nuestras mentes agudas, ágiles y “en forma” para no caer ante la pereza intelectual, emocional y espiritual.

 
 
 

1 comentario


Alex Sandoval
Alex Sandoval
18 feb

A depender únicamente del E.S. y con agradecimiento. Amén.

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