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Genio Empático

  • Foto del escritor: Gabriel Miyar
    Gabriel Miyar
  • 9 abr
  • 2 Min. de lectura

No hacía falta que nadie le dijera sobre la naturaleza humana, pues él sabía lo que había en el corazón de cada persona. Juan 2:25


Sheldon en la serie The Big Bang Theory es un genio intelectual impresionante. Pero, al mismo tiempo es la persona más ignorante del mundo cuando se trata de entender a las personas. Es un total discapacitado emocional. Tiene cero inteligencia emocional. Jesús es completamente diferente. Los típicos genios humanos se distinguen por ser completamente insensibles a los demás seres humanos. Piensa en el científico que comete crímenes contra la humanidad, porque ve a la gente menos importante que su investigación.


En última instancia, desde la perspectiva de Dios, ¿de qué te sirve conocer la composición elemental de las estrellas a millones de años luz de distancia, si no puedes entender a tu prójimo que tienes al lado?


McManus me convenció de qué la forma más alta de brillantez, capacidad e inteligencia es la genialidad de la empatía:


“El amor es a menudo visto como primariamente una emoción, un sentimiento blando que no puede compararse con otras formas de fuerza. Yo espero convencerte de qué la expresión más profunda y poderosa del amor es la empatía y que la empatía es la forma más elevada de inteligencia.”


Mac Mannus me convenció. Si Jesús revela algo, es que la empatía es la forma más alta de inteligencia. Lo que descubrimos a través del genio de Jesús es que para pensar de la manera más profunda acerca de la realidad debemos permitirnos sentir de la manera más profunda la realidad.


La empatía te permite conocer los secretos ocultos del corazón humano. Nuestro versículo de hoy dice: “No hacía falta que nadie le dijera sobre la naturaleza humana, pues él sabía lo que había en el corazón de cada persona.”


¡Saber lo que hay en cada corazón es ser un genio! Y sí, yo creo que Jesús tenía una revelación sobrenatural que le hacía ver dentro de los corazones humanos. Pero, también creo que su inteligencia emocional propia y su sensibilidad hacían que cuando veía a una persona, de inmediato podía deducir su estado emocional.


La empatía no siempre te lleva a decir lo que la gente quiere escuchar, sino lo que la gente necesita escuchar. La empatía es impulsada no por una necesidad de ser entendido, sino por la capacidad de entender a los demás. La empatía es acerca de reconocer lo que otros necesitan en ese momento y tener la sabiduría y el valor para proveerlo.


Para empatizar, primero debemos reconocer lo que una persona está pasando y luego hacer lo mejor para resonar con ello. La compasión te mueve a abrazar la responsabilidad, aceptar retos, hacer sacrificios y tomar acción para servir al bienestar de otros. Cuando ves un problema humano sin compasión, lo ignoras.


«Señor, muéstrame como la empatía y la resonancia con los demás es la forma más elevada de genialidad y luego, por medio de tu Espíritu Santo, genera en mi esa divina resonancia. Amén.»

 
 
 

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