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  • Foto del escritorGabriel Miyar

Estudiando la Biblia

Abre mis ojos, para que vea las verdades maravillosas que hay en tus enseñanzas. Sal. 119:18


La tercera forma de ingerir las Escrituras es estudiándolas. La lectura nos da amplitud, pero el estudio nos da profundidad. El valor de estudiar la Biblia reside en la oportunidad de escarbar más profundo en un pasaje o en un tópico de lo que podemos hacer con sólo leerla. Para estudiar la Biblia se requiere mayor diligencia e intensidad, pues analizamos un pasaje, lo comparamos con otros, hacemos preguntas, hacemos observaciones y finalmente organizamos el fruto de nuestro estudio en alguna forma de bosquejo lógico. El escribir nos ayuda a aclarar nuestros pensamientos. Todo esto fortalece nuestro conocimiento de la verdad y nos ayuda a crecer hacia una vida dedicada a Dios.


Hay muchas formas de estudiar la Biblia para cada nivel de estudiante. Sin embargo hay algunos principios que necesitamos aplicar. Se hallan en proverbios 2:1–5, fíjate en los verbos que he puesto en cursiva:


Hijo mío, presta atención a lo que digo

y atesora mis mandatos.

Afina tus oídos a la sabiduría

y concéntrate en el entendimiento.

Clama por inteligencia

y pide entendimiento.

Búscalos como si fueran plata,

como si fueran tesoros escondidos.

Entonces comprenderás lo que significa temer al Señor

y obtendrás conocimiento de Dios.


Los verbos y frases en cursiva nos dan una idea de los principios implícitos en el estudio bíblico tales como:


Docilidad para ser enseñados—presta atención (lit. recibe).

Intención de obedecer—atesora.

Disciplina mental—concéntrate.

Dependencia expresada mediante oración—clama, pide.

Perseverancia—búscalos como si fueran plata.


El resultado de aplicar estos principios al estudio de la Biblia aparece en el versículo 5: “Entonces comprenderás lo que significa temer al Señor y obtendrás conocimiento de Dios.” Dos de los elementos esenciales en nuestra vida dedicada a Dios. Si vamos a ejercitarnos en la devoción a Dios, debemos darle al estudio de la Biblia una prioridad de nuestras vidas.


Pero, me dirás: ¿dónde puedo hallar el tiempo para un estudiar bien la Biblia? Una vez le hicieron esta pregunta al jefe de cirugía de un enorme hospital. Su respuesta nos desafía. Miró a los ojos a la persona que le hizo la pregunta y le dijo: “siempre encuentras tiempo para lo que es importante.” ¿Qué tan importante es para ti es ejercitarte en la devoción a Dios? ¿Es tan importante como para tener prioridad sobre la televisión, el celular, y tantas otras actividades para las que, de alguna forma, hallamos tiempo?


«Señor, recuerdo cuando se nos habló de “compromiso” en la búsqueda de ejercitarnos para la vida dedicada a ti. Ayúdame a tener esa clase de compromiso, porque anhelo estudiar tu Palabra por mi mismo. Quiero descubrir esos tesoros ocultos que tienes para mi, te lo pido en el nombre de Cristo, amén.»

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