Esperanza en el Exilio
- Daniela Orozco
- 26 jun
- 1 Min. de lectura
Es impresionante que Dios nunca abandona a Su pueblo, incluso cuando ya estaban viviendo en el exilio como consecuencia de su idolatría descarada. Dios ahí les siguió hablando para dejar clara Su voluntad y Su cuidado.
Jeremías tuvo también una importante labor al desenmascarar a falsos profetas, quienes pretendían anunciar cosas que el pueblo quería escuchar, pero que no eran palabra de Dios. Ciertamente el discernimiento espiritual es una cualidad clave en tiempos de sufrimiento. Después de todo, el exilio tiene el potencial de revelar lo que realmente importa y liberarnos de las distracciones.
Las profecías del profeta Jeremías también nos revelan el corazón de Dios, quien de verdad ama a Su pueblo y no se deleita en el castigo, sino que busca su arrepentimiento y está comprometido a transformar su corazón cueste lo que cueste. De hecho, Dios prometió que llegaría un día en que la Ley estaría escrita en sus corazones, un día en que Él mismo iba a transformarlos desde el interior para convertirlos en personas que pudieran tener una relación sincera con Él, en lugar de obedecer solo en apariencia. Esta es la profunda transformación que hace el Espíritu Santo en la vida de los creyentes en Jesucristo.
Lectura Bíblica:
Jeremías 29
Jeremías 31
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