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El Maná Escondido

  • Foto del escritor: Gabriel Miyar
    Gabriel Miyar
  • 18 may
  • 2 Min. de lectura

A los que perseveren sobre las dificultades y sigan confiando en mí, les daré a comer del maná escondido (Apoc. 2:17).


Ya adentrados en el tema del Espíritu Santo, siendo esta la segunda semana completa de la Serie: El Espíritu: Esencia de la Divinidad, traigo muchas cosas en mi corazón y me cuesta trabajo saber por dónde empezar.


Sé que el día de ayer fue una gran bendición en todos los campus, porque el jueves, como acostumbramos, nos reunimos Danielita y yo con las predicadoras y nos presentaron el bosquejo y la esencia de su mensaje y los seis mensajes estaban llenos del aroma del Espíritu Santo.


Presencialmente tuvimos el privilegio en Norte de escuchar a Danny Aznar proclamar un mensaje verdaderamente impactante, verdaderamente revelador acerca de la persona del Espíritu, muy profundo y a la vez con ejemplos sencillos y cotidianos, increíblemente bien balanceado entre la vida ordinaria bajo el Espíritu y a la vez con un claro toque sobrenatural para los testimonios que llaman más la atención. Y sé que tuvimos un domingo increíble en cada campus y confío en que la ministración fue relevante a las necesidades de la gran familia IPV.


En cuanto a mí, he estado experimentando un crecimiento personal en mi relación con el Espíritu. Por-la-gracia-de-Dios-he-perseverado (1 Cor.15:10) cada mañana, invirtiéndole y esperando en él. Y, más que en ninguna otra etapa de mi vida, he estado oyendo la voz de Jesucristo, mi pastor, a través del Espíritu Santo, recuerden que Jesús dijo: “Me glorificará porque les contará todo lo que reciba de mí” (Juan 16:14). Oímos su voz a través del Espíritu Santo, qué es el que susurra en nuestro oído las palabras de Jesús… o las grita, según sea el caso. Pero, sólo si estamos perseverando en buscar escuchar su voz.


Después de muchos largos años que he estado buscando escuchar más claramente la voz de Jesús, en este tiempo ha comenzado a ser una realidad constante y cotidiana. Si, en el pasado he experimentado épocas en las que escucho la voz de Jesús a través del Espíritu Santo, pero ahora es algo cada vez más constante y continuo.


Cada mañana, me despierto a buscar el Maná del Espíritu. Para hablar en términos más comprensible: Me encuentro con que estoy orando por algún tema específico y me vienen pensamientos que tienen toda la marca de ser pensamientos externos, que no fueron generados por mi propia mente, y los escribo y me dan dirección concreta para cosas cotidianas pequeñas y para grandes decisiones. Estoy maravillado y profundamente agradecido, y sé que ya no podría vivir sin este diario maná.


Señor glorioso, sabes cuánta hambre mi ser interior tiene de tu Santo Espíritu, por favor llévame a perseverar todos los días. Empújame a levantarme temprano a buscar el maná sin el cual nada puedo hacer ni ordinario ni extraordinario, porque para todo necesito el alimento poderoso de tu Espíritu Santo. Amén

 
 
 

2 comentarios


pcmlgroup
18 may

Para su gloria amén

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Alex Sandoval
Alex Sandoval
18 may

Amén!

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