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  • Foto del escritorGabriel Miyar

Dos Cuadros

El Salmo 23 (Dios Habla Hoy):


1 El Señor es mi pastor;

nada me falta.

2 En verdes praderas me hace descansar,

a las aguas tranquilas me conduce,

3 me da nuevas fuerzas

y me lleva por caminos rectos,

haciendo honor a su nombre.

4 Aunque pase por el más oscuro de los valles,

no temeré peligro alguno,

porque tú, Señor, estás conmigo;

tu vara y tu bastón me inspiran confianza.


5 Me has preparado un banquete

ante los ojos de mis enemigos;

has vertido perfume en mi cabeza,

y has llenado mi copa a rebosar.

6 Tu bondad y tu amor me acompañan

a lo largo de mis días,

y en tu casa, oh Señor, por siempre viviré.


En realidad el Salmo 23 presenta dos imágenes. Es un díptico. La de un buen pastor y la de un anfitrión espléndido. Sin duda la que domina es la del pastor. La otra con frecuencia queda subordinada a la primera, pero es una imagen poderosa por derecho propio, independientemente de su asociación con la primera.


Un buen pastor se encarga de todas las necesidades de cada una de sus ovejas. Provisión: pastos tiernos y arroyos limpios y apacibles, con lo que les da nuevas fuerzas (conforta su alma) —habla de alguien que casi ha dejado de respirar y es revivido. Dirección: Las guía con su vara y las mantiene alineadas en la senda recta, no importa cuán difícil, tortuoso y escarpado sea el camino (¡y lo es!). Protección: Los protege de todo peligro con su vara y los rescata con su cayado no importa cuan oscuras las sombras y amenazantes los depredadores ocultos en ellas. Su cuidado de las ovejas es legendario (el honor de su nombre). “Así es como me cuida el Señor” —dice el Salmista. “Nada me falta. Por eso, no le temo a nada, estoy completamente tranquilo y saludable porque él me pastorea.”


En los vv. 5 y 6, prácticamente con una pincelada, el autor pone ante nuestros ojos la imagen de un anfitrión espléndido que se asegura de agasajar a su invitado. Refresca su paladar con sus mejores bebidas para luego ofrecerle los manjares más deliciosos. Así es como me atiende el Señor—dice el autor.


El bien y el amor comprometido me siguen por todos lados, como fieles sirvientes comisionados por mi Anfitrión. Son como asistente y guardaespaldas. ¡Qué emoción! En su casa viviré con él por siempre.


¿Con cuál imagen te identificas más en este momento?

19 visualizaciones2 comentarios

2 comentarios


Jezlia Quiroz
Jezlia Quiroz
14 sept 2023

Buenos días P. Gabriel

Ambas descripciones de estos cuadros son hermosas y tan necesarias en nuestro diario vivir, yo me agarro de todo Él cuidado de Cristo y también de Su defensa ante cualquier peligro que presente este mundo y siempre me gusta estar expectante a recibir a recibir Su amor y bondad en cualquier momento del día una y otra vez, de diferentes formas porque Su gran amor es siempre constante.

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Gabriel Miyar
Gabriel Miyar
15 sept 2023
Contestando a

Sí, Jezlia. Ambos cuadros describen la forma en que Dios nos cuida y provee. Te felicito por estar siempre abierta a recibir el amor y los cuidados de nuestro Dios.

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