Consumidores o Constructores
- Gabriel Miyar

- 26 feb
- 2 min de lectura
Y trabajen por la paz y prosperidad de la ciudad donde los envié al destierro. Pidan al Señor por la ciudad, porque del bienestar de la ciudad dependerá el bienestar de ustedes. Jeremías 29:7
Ayer mencionamos que podemos involucrarnos en los espacios civiles. ¿A que me refiero con eso? No me refiero a volvernos activistas, profesionales, ni a meternos en política partidista. Me refiero a algo más básico y poderoso: No vivir aislados del tejido social.
Tal vez mis sugerencias no apliquen o no te latan para nada, pero somos una comunidad de tamaño respetable y seguramente algunas opciones se aplicarán a ti y tocarán tu corazón.
Podemos pertenecer a espacios comunitarios locales, comités vecinales, reuniones de colonia, asociaciones de padres de familia (ahorita que hable del fenómeno de reclutamiento, esto cobrará más sentido), consejos escolares, redes de comerciantes locales, iniciativas de seguridad comunitaria —algunos viven en colonias donde se han organizado para aumentar la seguridad local, que no siempre puede depender de las corporaciones.
Cuando los vecinos se conocen, se organizan y se comunican, el margen de acción del crimen se reduce. El anonimato es terreno fértil para estructuras violentas.
También, podemos participar en la actividad cívica básica:
Informarnos antes de votar.
Exigir transparencia a las autoridades.
Participar en consultas públicas.
Apoyar organizaciones que promueven rendición de cuentas.
Denunciar (de manera segura) irregularidades.
No es confrontación directa; es fortalecer el Estado de derecho desde abajo, desde la raíz.
Una opción sumamente viable son los espacios culturales y educativos. Podemos apoyar proyectos enfocados en los jóvenes. Proyectos en el área del deporte, la educación y arte. Como dos proyectos que Lanzó Yessi en nuestro campus de Brisas de la Primavera: Musicalizando Corazones (que expiró y esta resurgiendo de una manera diferente) y un programa vigente que se llama Patrocinando la Educación de un Niño, que algunos de ustedes están apoyando, y es tan ambicioso que tiene como meta llevar a un grupito de niños hasta su carrera profesional, empezaron en secundaria y ya van a la prepa.
Verán, muchos grupos criminales reclutan donde hay vacío de identidad y propósito. Hablando de Brisas de la Primavera, en este lugar en donde nuestros preciosos hermanos viven en medio de la escasez, existe una vertiente que alimenta a los cárteles y es el “reclutamiento” de jóvenes que no alcanzan a ver una manera diferente de prosperar o que están deslumbrados con el espejismo de ganar dinero “fácil.” Y estos jóvenes reclutados constituyen, por cierto, el grueso de las desapariciones que han causado tanto dolor en el país. Son la “carne de cañon” de los cárteles.
Estando tú en otro de nuestros campus, muy probablemente no tienes ni idea de qué tus hermanos tienen que enfrentar esta horrenda realidad.
Por eso, Yessi y yo tenemos este sueño de construir un Centro Comunitario en Brisas que pueda proveer alternativas saludables y que ayude a las familias a desarrollarse y transformar su entorno social.
Hay algo que podemos hacer prácticamente todos, que es mentorear jóvenes en todos nuestros campus, tal vez no estén expuestos al reclutamiento, pero están expuestos a las drogas y muchos peligros más.
En el fondo, esto significa no vivir como consumidores pasivos del país, sino como constructores activos del tejido social.

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