Comprar para Vivir o Vivir para Comprar
- Yessi Michel
- 13 feb
- 2 min de lectura
No amen al mundo, ni lo que hay en el mundo… Y esto es lo que el mundo ofrece: los malos deseos de la naturaleza humana, el deseo de poseer lo que agrada a los ojos y el orgullo de las riquezas. 1 Juan 2:15–16
Cuando hablamos de “La Máquina”, nos referimos a ese sistema del mundo que nos empuja, nos programa y nos dirige sin que muchas veces nos demos cuenta.
En los últimos años, ese empuje y esa programación de La Máquina se han intensificado especialmente en el tema del consumismo: ¡compra hoy, compra más, compra ahora!
Puede parecer un tema sencillo e inofensivo, y quizá pensamos que solo afecta el bolsillo de las personas —y particularmente de quienes tienen mucho dinero. Pero, no es un tema sencillo, y mucho menos inofensivo.
Para empezar, no solo compran quienes tienen mucho dinero; el sector de ingreso medio es, de hecho, el mayor consumidor.
Pero, además, este problema no es solo económico. Es, sobre todo, un problema de índole espiritual. Lo digo porque detrás de una simple compra hay cosas más profundas que suceden en el corazón. Y esto afecta a todos: a quienes pueden comprar y a quienes no pueden hacerlo.
Con el consumismo se provocan cosas en los corazones de las personas, y lo que principalmente despierta es orgullo o envidia.
Orgullo, porque se promueve la idea de que, al tener más, serás notado y las miradas estarán sobre ti. Envidia, porque si no tienes, las mismas posibilidades, puedes terminar deseando lo que otros poseen.
Ambas actitudes son incorrectas delante de Dios.
No codicies la casa de tu prójimo… ni nada que le pertenezca.
— Éxodo 20:17
No nos hagamos vanagloriosos, irritándonos unos a otros, envidiándonos unos a otros. — Gálatas 5:26
Por eso, vale la pena preguntarnos, al momento de comprar algo: “¿Cuál es realmente la finalidad de lo que voy a comprar? ¿Sentirme superior a los demás, o provocar que otros me envidien?”
Y así, poco a poco, dejamos de comprar para vivir… y terminamos viviendo para comprar.

Amen!