Algunas Preguntas
- Gabriel Miyar

- 11 feb
- 2 Min. de lectura
Ahora bien, la verdadera sumisión a Dios es una gran riqueza en sí misma cuando uno está contento con lo que tiene. 7 Después de todo, no trajimos nada cuando vinimos a este mundo ni tampoco podremos llevarnos nada cuando lo dejemos. 8 Así que, si tenemos suficiente alimento y ropa [cosas], estemos contentos. 1 Timoteo 6:6-8
Hoy quiero responder algunas preguntas directas acerca de nuestro tema de la semana, El Consumismo.
Primero, ¿cuál es el problema desde la perspectiva de Dios? El problema es que muchas veces las cosas, y el estar procurándolas, se convierten en una importante distracción. Una distracción que puede afectar seriamente nuestro caminar con Cristo. En la parábola del sembrador una de las razones por las cuales la semilla no produjo fruto es que fue ahogada por la hierba mala, que ya en la interpretación de Jesús “representan a los que oyen la palabra de Dios, pero muy pronto el mensaje queda desplazado por las preocupaciones de esta vida y el atractivo de la riqueza, así que no se produce ningún fruto” (Mateo 13:22).
Segundo, ¿en qué afecta el desear tener más y más cosas? El poseer y acumular cosas materiales es tremendamente adictivo. La palabra del Señor dice:
Así como la Muerte y la Destrucción nunca se sacian,
el deseo del hombre nunca queda satisfecho. Prov. 27:20
Por eso es que una vez que empiezas a acumular, es muy difícil de detenerte.
En tercer lugar está la pregunta: “¿Cuánto es suficiente?” En nuestra cita del encabezado, el apóstol Pablo tiene una respuesta y dice: “Así que, si tenemos suficiente alimento y ropa, estemos contentos” (1 Tim. 6:8). Pablo, no se hace bolas ni especifica cantidades. No dice con tres pares de zapatos o con seis pantalones. Lo deja al sentido común y a la conciencia. En general nosotros sabemos, pues todos tenemos en nuestro clóset un montón de cosas que no usamos y que son testigos de que normalmente tenemos más de lo suficiente.
Finalmente, ¿cómo ve Cristo el consumismo, en relación a tanta necesidad que nos rodea, especialmente en México? Es mi convicción, que Nuestro Señor Jesucristo no ve con buenos ojos el consumismo, especialmente en una nación como la nuestra, donde una cantidad enorme de personas viven la pobreza. Es como lo que dice Pablo en otra parte, refiriéndose a las comidas que organizaban los creyentes en Corinto, en las cuales unos comían en exceso y otros se quedaban con hambre, dependiendo de las posibiliddes económicas de cada uno.
Pues algunos se apresuran a comer su propia comida y no la comparten con los demás. Como resultado, algunos se quedan con hambre mientras que otros se emborrachan. 22 ¿Qué? ¿Acaso no tienen sus propias casas para comer y beber? ¿O de veras quieren deshonrar a la iglesia de Dios y avergonzar a los pobres?
1 Cor. 11:21-22
Lo que me llama la atención, es la última frase, donde dice que el derroche y el despilfarro avergüenza a los pobres. Esto es algo de lo que debemos estar muy conscientes en este país.
Oremos unos por otros, para que seamos libres del consumismo.

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