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10 Declaraciones Que Hace Gálatas

Foto del escritor: Gabriel Miyar
Gabriel Miyar
23 oct
2 min de lectura

1. ¡Jesucristo es suficiente!

No necesitas añadir nada a Cristo para ser aceptado por Dios ni para pertenecer plenamente a su pueblo. Añadir requisitos al evangelio no lo mejora: lo pervierte. (Gál 1:6–9; 2:21).


2. ¡Somos justificados por la fe en Cristo, no por las obras de la Ley!

Nuestra aceptación delante de Dios no descansa en nuestra capacidad para cumplir la Torah, sino en la obra de Cristo recibida por fe. (Gál 2:16; 3:10–14).


3. ¡La promesa es anterior y superior a la Ley!

Dios hizo la promesa a Abraham 430 años antes de entregar la Ley a Moisés. La Ley no puede cancelar aquello que Dios había prometido por gracia. (Gál 3:15–18).


4. ¡La Ley tuvo una función real, pero temporal!

La Torah mosaica cumplió un propósito dentro de la historia de la redención, pero nunca fue el destino final. Fue un paidagōgos “hasta que viniese Cristo”. Cristo no nos lleva de regreso a Moisés; Moisés nos conducía hacia Cristo. (Gál 3:19–25).


5. ¡En Cristo ha nacido una nueva humanidad!

Las antiguas divisiones que determinaban quién tenía acceso privilegiado al pueblo de Dios han perdido su poder: “judío ni griego, esclavo ni libre, varón y mujer”. Todos somos uno en Cristo y herederos de Abraham. (Gál 3:26–29).


6. ¡Ya no somos esclavos; somos hijos y herederos!

Dios no solamente nos perdonó: nos adoptó. Envió a su Hijo para redimirnos y envió el Espíritu de su Hijo a nuestros corazones, por quien clamamos “¡Abba, Padre!”. (Gál 4:4–7).


7. ¡Cristo nos hizo libres; no volvamos a la esclavitud!

Esta quizá sea la gran proclama de la carta: “Para libertad fue que Cristo nos hizo libres.” Regresar a sistemas religiosos como fundamento de nuestra aceptación delante de Dios es abandonar la libertad que Cristo consiguió. (Gál 4:21–31; 5:1–6).


8. ¡La vida cristiana comienza por el Espíritu y continúa por el Espíritu!

No podemos comenzar dependiendo de la obra sobrenatural de Dios y después intentar madurar mediante esfuerzo religioso. La pregunta de Pablo sigue siendo demoledora: “¿Habiendo comenzado por el Espíritu, ahora vais a acabar por la carne?” (Gál 3:2–5).


9. ¡La gracia no produce libertinaje; produce una vida transformada por el Espíritu!

La alternativa a vivir bajo la Ley no es vivir sin límites. Es algo mucho mejor: “Andad por el Espíritu.” El Espíritu produce desde dentro aquello que una regulación externa jamás pudo producir: amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fidelidad, mansedumbre y dominio propio. (Gál 5:13–25).


10. ¡En Cristo ha comenzado una nueva creación!

Finalmente, la cuestión ya no es circuncisión o incircuncisión, las categorías del antiguo orden. Pablo lleva toda la carta hasta esta impresionante declaración: “lo que importa es la nueva creación.” Cristo nos ha rescatado del “presente siglo malo” y ha inaugurado una realidad completamente nueva. (Gál 1:4; 2:20; 6:14–15).


Considera estas sorprendentes realidades y asegúrate de creerlas de corazón.


Señor, estas realidades son tan inmensas y me muestran tanto tu increíble poder y tu amor por la humanidad. Yo las creo y te glorifico por tu maravillosa obra de redención. Amén.

 
 
 

1 comentario


Nangy Rodriguez
Nangy Rodriguez
23 oct

amen! 🙏❤️

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