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  • Foto del escritorGabriel Miyar

Ventanas en el Cielo

Traigan todos los diezmos al depósito del templo, para que haya suficiente comida en mi casa. Si lo hacen—dice el Señor de los Ejércitos Celestiales—, les abriré las ventanas de los cielos. ¡Derramaré una bendición tan grande que no tendrán suficiente espacio para guardarla! ¡Inténtenlo! ¡Pónganme a prueba! Malaquías 3:10.


Hay una mujer en IPV, que se llama Lourdes, que ya tiene varios años de conocer al Señor. Antes del año pasado ella diezmaba sus ingresos en la iglesia, pero no lo hacía de manera constante y, además, lo hacía con mucho sufrimiento, pensando que no le iban a alcanzar el resto de sus ingresos para sobrevivir. A principios del año pasado (febrero) lanzamos un reto en nuestras congregaciones y le dijimos a la gente que pusieran a prueba a Dios tal como dice Malaquías 3:10. Les dijimos que hicieran la prueba por tres meses y que, sin duda, verían como su fidelidad en diezmar sería premiada con un marcado incremento en sus ingresos y una nueva prosperidad. Y que si no, nosotros los liberábamos de diezmar —¡Fuimos muy atrevidos, pero Dios no nos falló!


Lourdes aceptó el reto y comenzó separando en sobres, primero que nada su diezmo. Pero, también pensó que era un buen momento para poner en práctica algo que ella había escuchado en una predicación. Apartó también otro 10% en un sobre para imprevistos, y otro 10% para su deleite favorito, que es viajar. Cosa que no había podido hacer por sus problemas económicos. De hecho, antes de aceptar el reto, ella vivía al día, siempre esperando el próximo traspaso para poder hacer los pagos que tenía que hacer. Una manera muy angustiante de vivir. Es a lo que el otro día le llamábamos “pan de fatigas” (Sal. 127).


Lo de los otros sobres creo que es importante porque ayer vimos que cuando tú cumples con el diezmo Dios santifica también el resto de tus ingresos y provee (Rom. 11:16). Así que la idea de acompañar el sobre del diezmo con aquellos otros dos sobres prácticamente aseguraba que Dios bendeciría de manera muy clara también estos nuevos apartados, a pesar de que estaba separando un 30% de sus ingresos. ¿Podría ella vivir con solo el 70% cuando antes no le alcanzaba ni con el 100%?


No te quiero hacer el testimonio muy largo, pero el caso es que durante todo el año pasado estuvo siendo completamente fiel en la entrega de sus diezmos. Pero, además haciéndolo intencionalmente con alegría. Conforme a la promesa de Malaquías, a Lourdes no le faltó absolutamente nada y pudo hacerse de implementos para su hogar, ayudar a sus hermanas (cuando antes era ella la que recibía toda la ayuda) y lo más tierno de parte de Dios es que pudo hacer dos viajes en el 2023, uno dentro de México y otro al extranjero, sin adeudos y sin usar tarjetas de crédito. ¡Y en unos meses va por su tercer viaje, al extranjero! ¡Gloria a Dios! ¡Él es Fiel!


«Señor, Padre amoroso, entiendo que conoces perfectamente todas mis necesidades y que eres muy sensible a ellas. Entiendo que realmente deseas con intensidad bendecirme con una provisión abundante. Ayúdame a no poner estorbos a tu intención con mi falta de fe, que me dice que si te doy lo que me pides no me va a alcanzar para cubrir todo lo que necesito. Hoy decido confiar en ti. Amén.»


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