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  • Foto del escritorGabriel Miyar

Una Bendición que Trae Problemas

Reflexión basada en un mensaje del pastor Kenton Wood de la iglesia presbiteriana Rey de Reyes.


El ángel le dijo: —No tengas miedo, María, porque Dios está contento contigo. Lucas 1:30 (PDT)


Nueve meses antes de la Navidad, Gabriel se aparece a María en Nazaret: “—No tengas miedo, María; Dios te ha concedido su favor —le dijo el ángel” (NVI). Pero las palabras que siguen dicen todo lo contrario: “Concebirás y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús” (v.31). ¡Concebirás un hijo!


“¿Voy a tener un hijo? ¿Será de José? ¿O de quién?”… pero ya no puede seguir preguntando porque Gabriel se emociona y continúa diciendo: “Él será muy grande y lo llamarán Hijo del Altísimo. El Señor Dios le dará el trono de su antepasado David. Y reinará sobre Israel para siempre; ¡su reino no tendrá fin!” (vv. 32-33). Al parecer había ensayado su discurso desde siglos atrás.


Pero, María está llena de preguntas, apenas si escucha lo que está diciendo el ángel: —“¿Pero cómo podrá suceder esto?—le preguntó María al ángel” (v.34). ‘Porque aquí en la tierra, y más en Israel, primero nos casamos y después tenemos hijos. ¡Yo no estoy casada! ¡Soy virgen!’


Gabriel le da una señal de “cómo podrá suceder esto.” Le dice que vaya a visitar a su prima Elizabeth, que Dios le concedió a ella el milagro de hacerla madre a pesar de ser estéril, “porque no hay nada imposible para Dios” (v.36).


María se va a ver a su prima. Cuando regresa probablemente ya tiene tres meses de embarazo, y puede que su papá y José no se den cuenta, pero su mamá con toda certeza sabrá que está embarazada. Así que María le dice a sus padres: ‘Sí, estoy embarazada, pero no se preocupen, ¡el padre no es José; es Dios!’ —‘¡Válgame Dios! ¡Esto se pone cada vez peor!’ —debieron haber pensado sus papás.


Yo no sé si sus papás le creyeron a la primera, pero podemos apostar a que el pueblo no. María ha hallado favor de Dios, pero esta bendición puede ser su sentencia de muerte.

Ella había sido favorecida bendecida, ¡pero estaba temblando! La pregunta es: ¿las cosas que me hacen temblar de angustia pueden ser bendición de Dios? La bendición de Dios muchas veces trae problemas. lo que Dios quiere hacer en nuestras vidas no es necesariamente lo que nosotros pensamos que Dios debería hacer.


Todos buscamos el favor de Dios, pedimos bendición para nuestras familias. Pero, has pensado que en el pedir pueden venir problemas. ‘Señor, dame un hijo!’ Y no sabes las angustias que ese hijo puede representar. ‘¿Dónde esta la bendicion de Dios?’—puedes llegar a pensar.


Pero, el favor de Dios y la bendición siempre sobrepasan cualquier dificultad que pudieran implicar.



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