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  • Foto del escritorGabriel Miyar

Proto Sacerdotes


Después, el hombre—Adán—le puso a su esposa el nombre Eva, porque ella sería la madre de todos los que viven. Y el Señor Dios hizo ropa de pieles de animales para Adán y su esposa (Génesis 3:20-21, NTV).


Ayer cerramos la serie de predicaciones dominicales El Lugar Más Importante de la Tierra. El lugar más importante de la tierra es nuestro hogar. Y cerramos la serie hablando acerca de los padres y madres de familia como los sacerdotes y pastores de esa pequeña congregación que es nuestra familia.


En el curso de animar a papá y a mamá a abrazar su rol de sacerdotes domésticos, declaramos que el hogar y la familia fueron la primera institución humana que Dios creó. Antes, incluso, de la formación del pueblo escogido por medio de Abraham, y mucho antes de la iglesia. El hogar como locus de la presencia y actividad divinas se remonta al libro de Génesis con la primera pareja.


La intención de Dios para el hogar humano era que se convirtiera en el núcleo activo a partir del cual la tierra fuera poblada y gobernada («Sean fructíferos y multiplíquense. Llenen la tierra y gobiernen sobre ella»).


Aún después de la desastrosa caída de la humanidad, la identidad de ambos seres humanos como padre y madre se mantuvo invariable. Cuándo Adán le puso nombre a Eva (y recuerden que le había puesto nombre a todas las criaturas en el paraíso), el nombre que escogió para ella surgió absolutamente en función de su papel como madre en el hogar, así como también en el sentido más amplio de madre de la humanidad.


Aún después del gran fracaso “doméstico,” la familia siguió siendo el enfoque de la actividad divina, pero ahora con un giro sacerdotal. Dios, por vez primera, tuvo que actuar como Sacerdote al sacrificar animales y con sus pieles cubrir la desnudez de todo tipo de esta pareja. Dios reiteró su intención de gobernar la tierra a través de ellos, sólo que ahora sería una labor penosa y difícil y caracterizada a cada paso por la sangre.


A partir de entonces, papá y mamá se vieron en la necesidad de actuar como sacerdotes y ofrecer sacrificios por sus fracasos morales y por los de sus hijos. Cosa que enseñaron a sus hijos a hacer. La trágica historia de Caín y Abel gira totalmente en torno a estos sacrificios sacerdotales (o proto-sacerdotales) en el seno de la familia.


Antes de qué hubiera sacerdotes profesionales estaban papá y mamá.


¿Qué te dice todo esto en cuanto al origen e importancia de tu rol (presente o futuro) como sacerdote o sacerdotisa de tu hogar?

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