top of page

La Amistad es una Inversión

  • Foto del escritor: Daniela Orozco
    Daniela Orozco
  • 23 jul
  • 2 min de lectura

En todo tiempo ama el amigo; para ayudar en la adversidad nació el hermano… El que con sabios anda, sabio se vuelve; el que con necios se junta, saldrá mal parado. Proverbios 17:17, 13:20 (NVI)


La vida cristiana no está diseñada para vivirse en aislamiento. De la misma manera en que fuimos creados con la necesidad de pertenecer a una comunidad de personas para sobrevivir, al nacer de nuevo, tenemos la necesidad de pertenecer a un grupo de creyentes en Cristo para poder crecer en nuestra fe.


Pensemos en un bebé, es imposible que sobreviva solo. Al principio de su vida necesita ayuda para todo y conforme va creciendo necesita a aprender a convivir con otras personas, pues no hay manera de tener una vida plena sin amigos. Igualmente, en Cristo necesitamos de otras personas para tener una vida plena y saludable.


Un amigo verdadero no surge espontáneamente. Si bien una relación de amistad puede iniciar de manera espontánea, se requiere esfuerzo para cultivarla hasta que se convierta en una amistad sólida y duradera, pero este esfuerzo vale la pena. La Biblia nos dice que un amigo verdadero es alguien que nos ama profundamente y está dispuesto a ser nuestro apoyo en los momentos difíciles. Sin lugar a dudas, los tiempos difíciles son mucho más llevaderos cuando tenemos amigos, y hasta es posible que pasemos temporadas en que nuestros amigos sean lo único que nos hace permanecer a flote.


Hay momentos en la vida en que nos sentimos tan tristes, confundidos, sin esperanza o alejados de Dios, que no podemos solos. Cada uno de nosotros necesita a alguien dispuesto a “cargarnos” y acercarnos a Dios en tiempos así. Y al mismo tiempo, otras personas necesitan de nosotros. Por eso es vital cultivar amistades verdaderas y profundas.


Por otro lado, es igual de importante analizar las amistades que estamos cultivando, pues en una relación de amistad profunda compartimos lo que somos y recibimos de los otros una profunda influencia. Por esto, debemos analizar con que personas nos relacionamos profundamente, pues nos vamos a terminar pareciendo a ellos. Además, nos toca analizar qué tipo de amigo queremos ser nosotros, pues tenemos la responsabilidad de ser buenas influencias para las personas que nos entregan su amistad.


Señor, ayúdanos para apreciar a nuestros amigos, ayúdanos a invertir lo necesario para crear amistades profundas y enséñanos a ser buenos amigos que reflejan Tu amor y cuidado. Amén.

 
 
 

Comentarios


bottom of page