David y Goliat, y El Espíritu
- Daniela Orozco

- 21 may
- 2 min de lectura
David le respondió al filisteo:
—Tú vienes contra mí con espada, lanza y jabalina, pero yo vengo contra ti en nombre del Señor de los Ejércitos Celestiales, el Dios de los ejércitos de Israel, a quien tú has desafiado… 47 Todos los que están aquí reunidos sabrán que el Señor rescata a su pueblo, pero no con espada ni con lanza. ¡Esta es la batalla del Señor, y los entregará a ustedes en nuestras manos! 1 Samuel 17:45 y 47 NTV
A lo largo del Antiguo Testamento encontramos historias de personas que decidieron confiar radicalmente en el poder de Dios y pudieron ser testigos Su fidelidad. Por ejemplo, David, quien era un pastor humilde, pero se convirtió en el mejor rey que Israel pudo tener gracias a que fue ungido y el Espíritu reposó sobre él.
En la historia de su enfrentamiento contra Goliat podemos leer que era muy evidente que no tenía ninguna posibilidad de ganar y vemos que David lo sabía. Sin embargo, también vemos que él no estaba poniendo su confianza ni en sus habilidades ni en sus armas, sino en el Dios a quien servía.
Nosotros podemos aprender mucho de esto. Me da la impresión de que, aun siendo cristianos, muchas veces nos enfocamos mucho en lo que podemos lograr con nuestras fuerzas y nos esforzamos por conseguirnos todo tipo de armas, cosas como dinero, poder, influencia, contactos, etc. Que no son cosas malas en sí mismas, pero que nos hacen poner nuestra confianza en algo que no es Dios. Me da la impresión de que buscamos ganar batallas importantes contra el pecado, contra nuestros malos hábitos, contra el mundo, etc., sin buscar el poder sobrenatural del Espíritu, y por supuesto salimos derrotados, o con resultados del tamaño de nuestra humanidad.
Pienso que necesitamos recordar constantemente que dependemos del Espíritu. Necesitamos buscarlo, aprender a reconocerlo y a vivir conforme a Su voluntad. Tal vez la razón por la cual hay tanta insatisfacción entre nosotros tenga que ver precisamente con nuestra búsqueda deficiente del Espíritu.
Desde el Antiguo Testamento el Espíritu de Dios ha obrado para cumplir Su misión en el mundo y ha colaborado con diferentes personas que han estado dispuestas a seguirlo. Ahora es nuestra oportunidad de experimentar el poder de Dios y colaborar con Su misión.
Dios, gracias por Tu Espíritu, ayúdanos a buscarte y obedecerte más intencionalmente. Amén.

Mil gracias por estas y maravillosa reflexion mas aun verdadero tenemos hoy esa gran oortundad !!!!!tenems un Dios que siempre está con nosotros 🙏🙏🙏🙏🙏🙏
Amén y Grax E.S. por convencernos, por convertirnos, por ser ntro fiel acompañante...en tooodas ntras batallas, ahí estás tú E.S.!!!
Que tú Santo Espíritu, me acompañe y me de paz en la cirugía a la que hoy me voy a someter.
Gracias Espíritu Santo porque me das Tu paz que sobrepasa todo entendimiento y me siento confiada de que estás conmigo en donde quiera que yo me encuentre 🙏✝️