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Allí Me Verán

  • Foto del escritor: Gabriel Miyar
    Gabriel Miyar
  • 15 jul
  • 2 min de lectura

Entonces Jesús les dijo: «¡No teman! Digan a mis hermanos que vayan a Galilea, y allí me verán». Mateo 28:10


Estamos sumamente consternados y dolidos. Mucho. El martes en la mañana nos avisaron que una familia, que hasta hace relativamente poco asistía a Palabra de Vida, había sufrido un terrible accidente en carretera. Todos los que iban a bordo del vehículo fallecieron, junto con varias personas más, en la embestida multiple de un trailer. Laura y Alfonso Olivares, Sergio Olivares y sus dos hijas, Andrea Michell y Ana Daniela, de 11 y 8 años respectivamente, tristemente murieron en el lugar.


¡Y tragedia tras otra! A penas el viernes pasado un primo cercanísimo de Shalom Salgado de Patria fue hallado sin vida en su casa, al parecer asesinado.


¿Qué le dices en circunstancias como estas? Yessi y yo tuvimos la oportunidad de hablar con una de las primas de Sergio, Iliana, junto con su hermana Ana Laura, muy cercanas. Pero ¿cómo intentas consolar? Pienso en toda la familia Olivares. En los hijos de Alfonso y Laura. Daniel y su esposa, Silvia; Alfonso y su esposa, Lisa.. ¿Qué les dices? Ambos padres, su hermano, sus sobrinas, ¡ya no están! En un instante… Pienso en Pili, la ex-esposa de Sergio y madre de las niñas arrebatadas de golpe de la manera más violenta. Me hace pensar en Alexis, mi sobrino arrebatado en circunstancias similarmente violentas. ¡Que dolor!


Tras años de ministerio y enfrentando y acompañando a personas enfrentando estas situaciones, creo que lo único que podemos hacer, a parte de orar, es acompañarlos y dirigirlos a Jesús y confiar en que su fe los sacará adelante en medio del dolor. Pero, no solamente los sacará adelante.


La mañana del domingo de resurrección hace dos mil años fue una mañana terriblemente sombría, de intenso dolor, incalculable pérdida y enorme desesperanza para los primeros discípulos. Jesús se aparece a dos de sus discípulas y no les dice: “¡Ya ganamos! ¡Vivan en victoria!” No las reprende por su desesperanza, sino que las reafirma: “¡No tengan miedo!” Con frecuencia creemos que nuestra desesperanza es falta de fe y que esa falta de fe provocará el enojo de Dios, pero Jesús les dice, “no tengan miedo,” pueden sobrevivir a la desesperanza-sin-fe que define su mundo.


Pero, hay más. Luego Jesús les dice estas mujeres que les digan a sus hermanos que vayan y lo encuentren en Galilea, donde todo comenzó. En medio de la tristeza y la pérdida, podemos hallar algo de consuelo que en lugar de solamente “pasar la página,” Jesús nos lleva regresar al principio e iniciar una etapa completamente nueva a Su lado. Las cosas ya no van a ser las mismas después de una pérdida así, pero puede ser el inicio de un caminar más profundo y más consciente al lado de Jesús: "¡Allí me Verán!"


Espero en el Espíritu que esta pobre reflexión, traiga un poco de alivio y esperanza a nuestros corazones.


Por la naturaleza del accidente, los trámites son complicados y estamos a la espera de noticias de donde y cuando se honrará el testimonio de sus vidas.

 
 
 

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